El magnesio es un mineral esencial que desempeña un papel fundamental en el desarrollo y la salud infantil. Este elemento participa en más de 600 reacciones enzimáticas en el organismo, incluyendo la síntesis de proteínas, la producción de energía y la regulación del sistema nervioso 1. Su deficiencia se ha asociado con alteraciones en el crecimiento y trastornos neurológicos, lo que subraya la importancia de garantizar una ingesta adecuada durante la infancia 2.  A continuación, conoceremos los beneficios del magnesio y por qué mantener niveles óptimos de este mineral puede marcar la diferencia en las etapas críticas del desarrollo infantil. 

¿Qué encontrarás? 

1. Magnesio en el desarrollo físico infantil 

2. Magnesio en la salud mental infantil

3. Magnesio en el desarrollo neurológico 

4. Magnesio en la regulación metabólica

1. Magnesio en el desarrollo físico infantil 

El magnesio desempeña un papel crucial en la formación y el mantenimiento de la masa ósea en la infancia y la adolescencia. Un estudio longitudinal realizado durante cinco años demostró que los niños con una ingesta adecuada de magnesio presentan una mayor densidad mineral ósea y un menor riesgo de fracturas 3. Asimismo, su papel en la función muscular ayuda a prevenir calambres y fatiga muscular, especialmente en niños físicamente activos 4.

2. Magnesio en la salud mental infantil 

El magnesio también es importante para la salud mental de los niños. Investigaciones han demostrado que, cuando se toma adecuadamente, puede reducir la hiperactividad y mejorar el estado de ánimo en niños con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) 5

Es importante destacar que la ingesta adecuada de magnesio debe provenir de una dieta rica en alimentos como verduras de hoja verde, legumbres, frutos secos y cereales integrales. Sin embargo, en casos específicos de deficiencia diagnosticada, la suplementación bajo supervisión médica puede ser necesaria 6

3. Magnesio en el desarrollo neurológico

En el contexto del desarrollo neurológico, el magnesio desempeña un papel fundamental en la plasticidad sináptica y la formación de nuevas conexiones neuronales, lo cual es crucial durante la etapa infantil 7. Además, los estudios sugieren que los niveles óptimos de magnesio durante los primeros años de vida se correlacionan positivamente con mejores resultados en pruebas de desarrollo neuromotor y capacidades cognitivas avanzadas 8.

4. Magnesio en la regulación metabólica

El magnesio también tiene un impacto importante en la regulación del metabolismo energético infantil. Estudios metabólicos han demostrado que este mineral es esencial para la utilización eficiente de la glucosa y el mantenimiento de niveles estables de energía durante las actividades físicas y mentales 9. Esta regulación es especialmente importante durante los períodos de crecimiento acelerado y desarrollo puberal. 

5. Magnesio en el desarrollo óseo 

Un estudio realizado en 50 niños de 4 a 8 años encontró que la ingesta y absorción de magnesio, pero no la de calcio, estaban significativamente asociadas con el contenido mineral óseo (BMC) y la densidad mineral ósea (BMD). Los investigadores observaron que una ingesta diaria de magnesio de 133 mg/d, ligeramente por encima del requerimiento promedio actual de 110 mg/d, condujo a una retención de 10 mg/d, que representa la necesidad mínima relacionada con el crecimiento para este grupo de edad 10.

En conclusión, la evidencia científica demuestra la importancia del magnesio en múltiples aspectos del desarrollo infantil, desde la salud ósea y neurológica hasta la regulación metabólica y el desarrollo físico. Es esencial que los profesionales de la salud monitoricen los niveles de magnesio en los niños y promuevan una ingesta adecuada a través de una dieta equilibrada o, cuando sea necesario, mediante suplementación supervisada. La atención a los niveles de magnesio en la población pediátrica puede mejorar significativamente la salud y el desarrollo de los niños, apoyando su crecimiento y bienestar a largo plazo. 

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Referencias bibliográficas:

1. Gröber U, Schmidt J, Kisters K. Magnesium in Prevention and Therapy. Nutrients. 2015;7(9):8199-8226. doi: 10.3390/nu7095388.

2. DiNicolantonio JJ, O'Keefe JH, Wilson W. Subclinical magnesium deficiency: a principal driver of cardiovascular disease and a public health crisis. Open Heart. 2018;5(1):e000668. DOI: 10.1136/openhrt-2017-000668

3. Carpenter TO, DeLucia MC, Zhang JH, Bejnerowicz G, Tartamella L, Dziura J, et al. A randomized controlled study of effects of dietary magnesium oxide supplementation on bone mineral content in healthy girls. J Clin Endocrinol Metab. 2006;91(12):4866-4872. doi: 10.1210/jc.2006-1391

4. Nielsen FH, Lukaski HC. Update on the relationship between magnesium and exercise. Magnes Res. 2006;19(3):180-189. doi: 10.1684/mrh.2006.0060

5. El Baza F, AlShahawi HA, Zahra S, AbdelHakim RA. Magnesium supplementation in children with attention deficit hyperactivity disorder. Egypt J Med Hum Genet. 2016;17(1):63-70. doi: 10.1016/j.ejmhg.2015.05.008

6. Schwalfenberg GK, Genuis SJ. The Importance of Magnesium in Clinical Healthcare. Scientifica (Cairo). 2017;2017:4179326. DOI: 10.1155/2017/4179326

7. Kirkland AE, Sarlo GL, Holton KF. The Role of Magnesium in Neurological Disorders. Nutrients. 2018;10(6):730. doi: 10.3390/nu10060730.

8. Vink R, Nechifor M, editores. Magnesio en el sistema nervioso central [Internet]. Adelaida (AU): University of Adelaide Press; 2011. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK507264/.

9. Jahnen-Dechent W, Ketteler M. Magnesium basics. Clin Kidney J. 2012;5(Suppl 1):i3-i14. doi: 10.1093/ndtplus/sfr163

10. Abrams SA, Chen Z, Hawthorne KM. Magnesium Metabolism in 4‐Year‐Old to 8‐ Year‐Old Children. J Bone Miner Res. 2014;29(1):118-22. doi: 10.1002/jbmr.2021